1 de febrero de 2012

El Bautismo

Es el primer sacramento con el cual iniciamos este estudio que intenta demostrar la importancia de estas marcas en una iglesia viva, como la llama la CFW. El caso del Bautismo nos presenta la siguiente perspectiva: 

“El Bautismo es un sacramento del Nuevo Testamento, instituido por Jesucristo, no para admitir solemnemente en la iglesia visible a la persona bautizada, sino también para que sea para ella una señal y un sello del pacto de gracia, de su injerto en Cristo, de su regeneración, de la remisión de sus pecados, y de su rendición a Dios por Jesucristo, para andar en novedad de vida. Este sacramento, por institución propia de Cristo debe continuarse en su Iglesia hasta el fin del mundo. (…) La eficacia del bautismo no está ligada al preciso momento en que es administrado; sin embargo, por el uso correcto de este sacramento, la gracia prometida no solamente se ofrece, sino que realmente se manifiesta y se otorga por el Espíritu Santo a aquellos (sean adultos o infantes) a quienes corresponde aquella gracia, según el consejo de la propia voluntad de Dios; en su debido tiempo”.
En la que fue la práctica histórica de los primeros cristianos a fines del Primer Siglo, tal como se nos muestra en Marcos 16:15-16, el Bautismo llegó a ser parte de la comisión misionera. Sin embargo, notemos que este texto –ubicado en su función revelacional en el Nuevo Testamento– nos señala que el Bautismo es una característica de salvación, ya que “es ante todo el signo y el sello de la remisión de los pecados y, por consiguiente, de nuestra justificación”

Esto nos posiciona en un punto importante para entender por qué es tan necesario comprender lo que realmente significa el Bautismo en el proceso de revitalización eclesial.

Calvino afirma:

“El bautismo es una marca de nuestro cristianismo y el signo por el cual somos recibidos en la sociedad de la iglesia, para que injertados en Cristo seamos contados entre los hijos de Dios. Nos ha sido dada en primer lugar, para servir a nuestra fe en Él; y en segundo lugar, para confesarla ante los hombres”
Podemos ver en las palabras expresadas por Calvino una característica importante del Bautismo: representa la marca de nuestro Cristianismo y, como tal, es necesario entenderlo de manera significativa en nuestras vidas, proporcionándonos una base solida de fe y conocimiento.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Macys Printable Coupons